La vainilla es el sabor más vendido de whey en el mundo. El chocolate, el segundo. La mayoría de marcas tienen estos dos, y a partir de ahí meten variantes: cookies & cream, doble chocolate, vainilla francesa, crema brûlée. Estandarizado globalmente.
En Quota Vita vendemos crema catalana, horchata y neutro. La crema catalana es nuestro más vendido, más que la vainilla equivalente en otros mercados. ¿Lo había previsto? No del todo. Te explico qué he aprendido.
Por qué las marcas grandes formulan vainilla y chocolate.
Es pragmático. Vainilla y chocolate tienen tres ventajas para una marca internacional:
- Aceptación universal. No hay mercado en el mundo donde estos dos sabores no funcionen. La vainilla es el "denominador común" del paladar global.
- Aromistas industriales estandarizados. Las empresas de aromas (como Givaudan, Symrise, Firmenich) tienen librerías de "vainilla suave", "vainilla intensa", "vainilla francesa" que funcionan igual en Manchester, Madrid o Mumbai. Adaptan poco.
- Producción a escala. Una marca que hace 50 toneladas de polvo al mes no se quiere complicar con 12 sabores diferentes. Cuatro sabores que se venden mucho son mejor que doce que se venden poco.
Es una lógica de masa que funciona. Pero tiene un coste: el resultado es correcto en todas partes y excelente en ninguna.
Por qué un sabor local es diferente.
La crema catalana, la horchata, el mató, el panellet, la coca de piñones. No son "otras vainillas". Tienen perfiles aromáticos propios, construidos sobre ingredientes y memorias específicas de un territorio.
La crema catalana nace del huevo, la canela, la piel de limón y el azúcar quemado. La vainilla no está. Si pones una "vainilla con canela" en el bote y la llamas crema catalana, los clientes catalanes lo notan en el primer batido. No saben decir por qué, pero saben que no es lo que recuerdan.
La horchata es peor aún. La chufa tiene un perfil propio que ninguna "vainilla cremosa" replica. Una marca inglesa que quiere hacer una whey "horchata" se la inventa, porque no tiene los aromistas con experiencia local. La nuestra la hemos formulado con personas que conocen el sabor desde pequeñas.
Qué compras cuando compras un sabor local.
Tres cosas, aunque parezca abstracto:
Una formulación hecha más cerca. Los aromistas que trabajan a nuestra escala están en Cataluña o Valencia. Aprenden de lo que han probado en casa, y eso es imposible de imitar desde un escritorio en Suiza.
Memoria sensorial. Si has crecido comiendo crema catalana, el olor a canela con piel de limón dispara un recuerdo. La whey que retiene este recuerdo se queda en tu hábito diario más fácilmente que una vainilla anónima.
Un mercado protegido por la geografía cultural. No venderemos whey crema catalana en Tokio pronto. Esto es una limitación económica, pero también una protección: ninguna MyProtein invertirá en formular mejor que nosotros la crema catalana, porque para ellos es un mercado pequeño. Para nosotros es el mercado.
Cuando un sabor internacional tiene sentido.
No todo tiene que ser local. Hay tres casos donde un sabor internacional puede tener sentido en nuestro catálogo:
- Si emigramos a un mercado nuevo. Si en el futuro entramos con fuerza en el mercado alemán, una versión "vainilla suave" es básica.
- Si hacemos una colaboración. Una whey co-marca con una pastelería, una chocolatería o un cocinero puede tener sentido puntual.
- Si la base internacional nos da escala que nos permite bajar precio y mantener los locales. Estrategia de cartera. No es por ahora.
De momento, nos centramos en lo que sabemos hacer mejor: sabores que tienen un territorio detrás.
Por qué la versión neutra existe.
Para los clientes que quieren una proteína sin sabor, para cocinar (pancakes, batidos con fruta, pudines) o para quien no se aficiona a ningún sabor. Es el "punto cero" del catálogo.
La proporción de ventas neutro vs. sabores locales cambia por perfil de cliente. Personas que cocinan mucho o que tienen sensibilidad a los edulcorantes compran neutro. Personas que quieren un batido directo a menudo eligen crema catalana u horchata.
Conclusión.
Si has probado 10 wheys de marcas internacionales y todas te dan el mismo gusto de "fondo", quizás sea por esto: las están formulando aromistas que trabajan con las mismas librerías. Si quieres un sabor que recuerde algo concreto, prueba un sabor local hecho por gente que vive aquí.
Si te gusta, lo has probado. Si no te gusta, prueba el neutro.
Gerard, fundador.